De mañana, un Sauvignon Blanc,
abro la ventana y están las flores, si estoy en el campo, soy un Torrontés
de flores del desierto, dulces.
¡Cómo dudar de que hoy me toca ser
feliz!
Un paseo embriagante por la naturaleza del hombre, del vino y cómo no... de la mujer.