Federico sale de la oficina y se toma su tiempo para llamarla a Marina, su
esposa, no le gusta hablar -aún con el manos libres- entre el bullicio
de los autos y las bocinas, recién cuando entra a Panamericana hace la
llamada de todas los días.
Un paseo embriagante por la naturaleza del hombre, del vino y cómo no... de la mujer.
Mostrando entradas con la etiqueta marina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta marina. Mostrar todas las entradas
lunes, 15 de octubre de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
