No les costó nada encontrarse en las miradas y en saber que se esperaban.
Se reían fácil y la sorpresa de la piel pronto se hizo minuciosidad exquisita.
Les gusta gustarse, detenerse en las caricias, intentar una vez más que todo sea deliciosamente parecido pero un poco diferente.
Por eso empezaron a tomar vino.
Se reían fácil y la sorpresa de la piel pronto se hizo minuciosidad exquisita.
Les gusta gustarse, detenerse en las caricias, intentar una vez más que todo sea deliciosamente parecido pero un poco diferente.
Por eso empezaron a tomar vino.