María de los Angeles hoy quiere ser la PelusaHoy se levantó con ganas de seguir abrazada a la almohada, más que eso, en le oficina le dijeron que se la trajo pegada a la cara.
No tiene ganas de ir a la presentación del nuevo comercial ni se siente capaz de volver a la casa, hacerse el brushing, maquillarse, colocarse su vestido rojo, sus aros enormes, su sonrisa imperial ni menos que menos sus stilettos rojos, esos que la instalan en el panteón de dioses.
